Es uno de sus discos más potentes, sin duda, uno de los mejor producidos (por supuesto), acumula cortes de mucho gancho, han tenido el acierto de mantener la regularidad y un gran empaque grabando un conjunto breve y además, para alegría de sus seguidores de siempre (que en el fondo van a ser el grueso de los que se interesen por el disco) sigue sonando a RATT allá por donde se lo mire. Y no parece justo que se le pueda pedir mucho más a un grupo que ya hizo todo lo que tenía que hacer hace tiempo. Es por eso que este “Infestation” sólo nos lo podemos tomar como un bonito regalo. Y para otras cosas, que inventen los jóvenes.
martes, 20 de abril de 2010
2010 - RATT - Infestation
Es uno de sus discos más potentes, sin duda, uno de los mejor producidos (por supuesto), acumula cortes de mucho gancho, han tenido el acierto de mantener la regularidad y un gran empaque grabando un conjunto breve y además, para alegría de sus seguidores de siempre (que en el fondo van a ser el grueso de los que se interesen por el disco) sigue sonando a RATT allá por donde se lo mire. Y no parece justo que se le pueda pedir mucho más a un grupo que ya hizo todo lo que tenía que hacer hace tiempo. Es por eso que este “Infestation” sólo nos lo podemos tomar como un bonito regalo. Y para otras cosas, que inventen los jóvenes.
2010 - Crashdïet - Generation Wild
Nuevo vocalista de voz y presencia más impactante, imagen potenciada en ese estilo rockero muy gamberro hasta terrenos de lo más llamativos (destacando ese clip que han grabado para el single homónimo y que ya ha sido censurado en la MTV sueca por su violencia extrema, en una maniobra que seguro les reportará la atención de más público) y una mejor promoción se añaden ahora a un estilo deudor de los grandes del sleazy y el hard n heavy de los 80s que se va reformando, disco a disco, en algo más personal y actualizado que compensa el riesgo de desenganchar a quienes los comenzaran a escuchar por su orientación “retro” en el uso de las claras influencias de Mötley Crüe o Skid Row con el ya evidente peso del público “propio” de esta nueva generación nórdica y su sonido.
Más suyo, por tanto, con el mérito añadido que eso conlleva, además de igualmente atractivo y con gancho, muy rockero y lleno de actitud joven, macarra y divertida. No cabe duda, por tanto, de que puede ser un golpe importante en su carrera.
Añadido, además, a que algunas otras de las formaciones suecas de su generación también parecen empezar a consolidarse, puede que toda una señal de que estamos viviendo el asentamiento de una escena que, más allá de la moda pasajera, puede dominar el hard rock europeo por años. Si es para regalarnos discos como éste o el último de Crazy Lixx, bienvenida sea.
miércoles, 31 de marzo de 2010
2010 - Crazy Lixx - New Religion
Recordemos que su anterior “Loud Minority” fue la culminación de esos años primerizos en los que el grupo venía lanzando paulatinamente singles y que incluía algunos de ellos, junto a otros temas de toda esa época. “New Religion”, sin embargo, está pensado, compuesto y grabado para ser “un álbum”, y eso se tenía que notar.
En que es más homogéneo, desde luego, en que se nota una dirección más clara, en que el sonido es más compacto... y quizás en que hay menos singles potenciales que destaquen dentro de un conjunto rocoso.
Rocoso, sí, rockero, aguerrido, más duro y (ma)duro y posiblemente más deudor, si cabe, de ese sonido hard ‘n heavy propio de finales de los 80s y principios de los 90s, especialmente heredero de Skid Row. Aunque no nos confundamos, claro, la línea sigue siendo la misma, aunque esté evolucionada. Todo un bloque poderoso para dejar la competencia servida con Crashdïet y Hardcore Superstar por ser la banda puntera de su generación. Crazy Lixx han jugado fuerte y en breve (que ahora va todo muy rápido) veremos qué pasa.
Es posible, sí, que no consiga la notoriedad que sí tuvo el primero, pero eso es lo que viene pasando con todas las bandas de esta generación sueca que consiguen dar la campanada, y no parece que tenga que ver obligatoriamente con un descenso en la calidad de su música. De hecho, hemos visto como pasaban desapercibidos discos probablemente mejores que anteriores “bombazos” del mismo autor. Pero se convierten en estrellas durante un tiempo y luego las vamos olvidando en favor de otra novedad. En el caso de Crazy Lixx será, si pasa, quizás por ese cambio de orientación desde un disco hecho de singles potencialmente buenos para la radio a otro trabajado como un conjunto más homogéneo y duro. Y posiblemente, si pasa, será porque el disco hecho “de singles” (algo, por otro lado, tan válido como interesante) nos viene mejor, por inmediatez, para seguir con esa costumbre de escuchar una vez, endiosar al autor, y no volver a prestarle mucha atención. Que lo de madurar un disco puede que se haya pasado de moda.
Pero en fin, como parece que lo que han conseguido con “New Religion” la merece, esperemos que tengan suerte. Y que su carrera sólo vaya para arriba, que eso inevitablemente significará otros muchos buenos ratos para los que amamos el Hard Rock.
1975 - Scorpions - In Trance
Un tercer disco siempre es un gran paso al frente en la consolidación de un grupo, y en el caso de Scorpions las razones para hablar de consolidación desde este “In Trance” son muchas y variadas. Y empiezan por el propio grupo. A saber: Este fue el segundo trabajo con Uli Roth a la guitarra solista y el primero en el que el virtuoso heredero de Hendrix adquiere el peso necesario para resultar parte importante en la definición del sonido de la banda.
El hecho es claro. De firmar dos temas en el anterior “Fly To The Rainbow”, Roth pasa a colaborar en la composición de más de la mitad de los cortes de “In Trance” y volvería a ser importante en los siguientes, resultando un factor decisivo en el crecimiento de la formación durante los 70s, periodo básico para cimentar su posterior éxito mundial en los 80s y para muchos enormemente más creativo que ese otro venidero.
Tanto crece su protagonismo que se atreve incluso con las voces en este disco, aunque en ese apartado no resulte de tanta importancia. Además, y todavía en el punto de la composición de la banda, para “In Trance” aparece un Rudy Lenners a las baquetas que, a pesar de su corta estancia en los escorpiones, es considerado todavía por muchos el mejor batería que hayan tenido.
Otra razón de peso pasa por la producción. Con “In Trance” se inicia la colaboración con el productor Deter Dierks, que les acompañaría hasta finales de los 80s siendo una parte muy remarcable del éxito que les vendría en esos años.
El personal estilo, claro, que acabarían de definir con el disco, muy metido en el sonido del rock duro de los 70s, a caballo entre lo que ahora se podría definir como hard rock clásico de gusto melódico y heavy metal tradicional, es otra de las más importantes.
Ni los trallazos de heavy clásico como “Dark Lady” o “Robot Man” son fáciles de encontrar antes de ese año (y lo que todos conocemos sólo salía de Gran Bretaña, mientras que ahora se abre al mundo desde Alemania) ni –mucho menos- las power ballads como “Life’s Like A River” o el tema del título abundaban hasta que estos germanos explotaron su filón. De todo tiene, entonces, y bien hecho, repartido así:
1. "Dark Lady" – 3:30 (U. Roth)
Compuesta y cantada (menos en los coros) por Roth –algo que, para ser el tema que abre el álbum, demuestra la confianza que ya tenían en el músico- es un arrasador inicio con una guitarra exuberante que se adorna en doblajes y partes de vibrato y wah wah. Rompedor, original y creativo para su época, una gran apuesta para empezar un disco.
2. "In Trance" – 4:47 (R. Schenker/K. Meine)
Se abre la parte más serena del disco con el tema homónimo. Una pausa para la balada que se rompe para dejar paso una y otra vez a un estribillo poderoso. A día de hoy, ¿cuántas veces hemos escuchado algo así? Bien, ¿y antes de esto? Pues eso. Enorme clásico de la banda.
3. "Life's Like a River" – 3:54 (U. Roth/R. Schenker/C. Fortmann)
En un formato más íntimo y magistralmente emotivo, sigue el momento para la balada con uno de los temas de mayor belleza que hayan grabado estos germanos. Y eso es mucho decir. El espectacular trabajo de la guitarra y la conmovedora interpretación vocal de Meine hacen de “Life’s Like A River” uno de sus temas lentos de mayor clase. Qué difícil debe ser sonar así para que tan pocas veces lo hayamos podido escuchar.
4. "Top of the Bill" – 3:26 (R. Schenker/K. Meine)
Pero volvamos al rock duro poco a poco con un medio tiempo de enormes riffs que sube la intensidad al disco...
5. "Living And Dying" – 3:24 (R. Schenker/K. Meine)
Y sin acabar de salir de ese momento mágico sigamos recorriendo esos parajes oníricos, oscuros y bellos que nos presenta “Living And Dying”.
6. "Robot Man" – 2:47 (R. Schenker/K. Meine)
Desde que “Dark Lady” abriera el disco con acelerada rotundidad habíamos tenido dosis de riffs poderosos salpicando aquí y allá ese hard rock tan melódico y elegante, pero es tiempo de sacarnos de esos ambientes y “Robot Man” se encarga de hacerlo con fuerza, iniciando la segunda mitad del disco como empezó la primera, para hacernos notar lo compensado y trabajado de la obra. Y con qué fuerza. A excepción del “Paranoid” de Black Sabbath pocos temas de la época se recuerdan que se muestren tan directos y arrasadores. En menos de tres acelerados minutos y desbordando gancho hasta que inevitablemente acompañemos el ritmo con la cabeza o los pies. Excelente.
7. "Evening Wind" – 5:06 (U. Roth)
De vuelta poco a poco a la nostalgia, de nuevo con Roth demostrando su maestría también en estos terrenos.
8. "Sun in My Hand" – 4:25 (U. Roth)
Pero si hay un corte en el que el guitarrista parece dejarse ir, éste es el medio tiempo “Sun In My Hand”, donde Uli exhibe recursos, una extraña originalidad sonora que convierte al tema en pieza rara y hasta una legión de solos de escándalo.
9. "Longing for Fire" – 2:44 (R. Schenker/U. Roth)
No se abandona la originalidad con “Longing For Fire”, llevada por una pesada línea de bajo y una gran interpretación de batería que hace al tema dinámico bajo las bonitas melodías vocales.
10. "Night Lights" [Instrumental] – 3:14 (U. Roth)
Y el cierre que se merecía el disco, que no podía ser otra cosa que un precioso momento instrumental donde la guitarra de Roth se mueve como pez en el agua. Como una firma de despedida. Como un broche de oro para un disco espectacular.
martes, 30 de marzo de 2010
1989 - Mr. Big - Mr. Big
Y es que éste puede ser uno de los pocos “supergrupos” que ha dado el rock que a la postre haya resultado más famoso como tal que las carreras de sus miembros por separado. Veamos: B.Sheehan había hecho fortuna poniendo su espectacular bajo al servicio de David Lee Roth, Paul Gilbert ya demostraba su talento a las seis cuerdas en sus Racer X, Pat Torpey había trabajado con sus baquetas junto a Robert Plant o Freddy Mercury y Eric Martin era un reputado vocalista habitual de los musicales antes de formar parte de Mr. Big, pero ¿alguien se acuerda de todo esto antes que de discos como éste?
Seguramente no, pero si lo hace es posible que se pare a pensar en lo diferentes en estilo que eran todas esas trayectorias y en cambio en cómo de compacto y “hecho” suena ya este homónimo debut. Aún así, es también fácil distinguir la aportación de cada uno y verles brillar individualmente, siendo indiscutible que uno de los puntos fuertes del disco es precisamente la exhibición del buen hacer en la interpretación de cada uno de los músicos. En este apartado, mención aparte merece Eric Martin, que realiza una de las interpretaciones más lucidas que se puedan recordar en un disco de Hard Rock, poniendo el extra de clase con su estilo tan emotivo y seductor (algo entre Dave Lee Roth y David Coverdale que parece extrañamente difícil de lograr de una manera tan sensual sin perder la elegancia) a un Hard Rock clásico de escuela Van Halen, remozado para la radiofórmula de la época.
Y bien que consiguieron hacerse con esa radiofórmula, porque ya con este primer disco pudieron ver su trabajo en el Billboard 200 (número 46 de discos en 1989) y para el siguiente “Lean Into It” ya habían acumulado la suficiente fama como para tener el álbum entre los 20 primeros y colocar singles en los primeros puestos, dando inicio a una recordada carrera dentro del mundo del Hard Rock que empezó, con este “Mr. Big”, con en el siguiente listado de temas. Empezamos por el primer y único single del disco, que llegó entre la gran competencia de ese año a un meritorio puesto 39 para ser la carta de presentación de estos entonces desconocidos, y pasamos por algunas de las más selectas piezas del momento, incluyendo dos de los medios tiempos baladeros (“Had Enough” y “Anything For You”) de mayor emotividad que se hayan grabado en este estilo. Ahí va:
1. "Addicted to That Rush" (Paul Gilbert/Billy Sheehan/Pat Torpey) – 4:46
2. "Wind Me Up" (Eric Martin/Gilbert/Torpey) – 4:11
3. "Merciless" (Gilbert/Martin/Torpey) – 3:57
4. "Had Enough" (Sheehan) – 4:57
5. "Blame It on My Youth" (Gilbert/Martin/Sheehan) – 4:14
6. "Take a Walk" (Gilbert/Martin/Sheehan) – 3:57
7. "Big Love" (Martin) – 4:49
8. "How Can You Do What You Do" (Jonathan Cain/Martin) – 3:58
9. "Anything for You" (Gilbert/Martin/Sheehan) – 4:37
10. "Rock & Roll Over" (Martin) – 3:50
11. "30 Days in the Hole" (Steve Marriott) – 4:12
Merecido recordatorio hecho a los temas y sus autores (y hay que notar el trabajo de todos los miembros del grupo también en la composición), no nos queda más que rendirnos a su talento. Un buen momento para ponerse de nuevo el disco, ¿verdad?
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