Tanto, que se antoja imposible sin ese fantástico trabajo que realiza disco tras disco con la guitarra, al micrófono y en la composición, o sin esa capacidad que tiene para hacer de lo más divertido, variado (potente por momentos, preciosista en otros) y sugerente un disco blues.
Poco más se puede decir que animar a todo el rockero/hardrockero que todavía no haya caído en sus redes a escucharlo. Merece la pena.
Para abrir boca: