lunes, 7 de julio de 2008

1988 - Cinderella - Long Cold Winter


Aunque a Cinderella se les haya encasillado muchas veces entre los montones de grupos que apostaron por el hard rock más directo, accesible y orientado a los medios, la música de estos americanos siempre tuvo más que ver con el rock más clásico y enraizado en la tradición setentera y en el blues que con la propuesta -por supuesto, también tan válida como diferente- de por ejemplo unos Poison.
Y es que el hecho de ser "apadrinados" ni más ni menos que por Bon Jovi, sumado a las pintas que lucían en la época, más el logo (o el propio nombre del grupo) y otros detalles han condicionado históricamente al acercarse a esta banda, pero si se atiende a su música lo que invade la cabeza son las referencias a AC/DC, Led Zeppelin, Aerosmith o The Rolling Stones.
Debutaron dos años antes de este disco con "Night Songs" y con éxito imparable. Aquel trabajo vendió 3 millones de copias y se colocó entre los primeros en las listas americanas. Su debut reciclaba sobre todo la influencia de AC/DC en los temas contundentes y rockeros, añadiendo un plus de accesibilidad ochentera en los estribillos, pero la cosa no quedó aquí.
Con este "Long Cold Winter", su segundo trabajo, añadieron importancia a su lado más blues y a la tradición más setentera. De hecho, puede decirse que esto fue parte de una progresiva evolución, a vista de que su siguiente disco, el también sensacional aunque casi siempre denostado "Heartbreak Station" se movía casi por completo en estos términos, y en la más pura tradición de Led Zeppelin.
"Long Cold Winter" fue, por tanto, un disco de transición, a mitad del camino, y quizá por eso es también su trabajo más variado. Un disco que dio espacio a diferentes sonidos en diez temas hasta hacer corto el conjunto y dejar cada escucha con ganas de volver a empezar. Empecemos a escucharlo, pues:

1. Bad Seamstress Blues/Fallin' Apart at the Steams - 5:23
Tema que respira rock'n roll añejo se mire por donde se mire, intro de armónica incluida, y con sonido potente una vez entrados en materia. Una buena carta de presentación de lo que espera.

2. Gypsy Road - 4:05
El tema más AC/DC de este disco, quizá el más metido en el sonido de su anterior y debut, aunque con el añadido de madurez y el gran sonido que consiguen para la producción de este segundo. Fuerte, con mucho gancho, nacido para el directo.

3. Don't Know What You Got (Till It's Gone) - 5:56
Otro de los temas estrella, esta vez en forma de balada hardrockera de melodía nostálgica. Para escucharlo desde ya:



4. The Last Mile - 3:25
Volvemos al rock duro más clásico basados en los riffs escuela AC/DC, esta vez sí, pasado por el filtro ochentero con un estribillo más acorde a la época, y por ejemplo a unos Def Leppard

5. Second Wind - 3:57
Tras, aunque contundentes, medios tiempos y baladas, hace por primera vez aparición la velocidad en forma de un afilado tema sleazy hard sin desperdicio. Se hace también evidente la herencia de Aerosmith que planea sobre el disco.

6. Long Cold Winter - 5:22
El tema que da nombre al disco es... un blues. Quien guste de esos temas de blues pausado, eléctrico e intenso que metían los Led Zeppelin aquí y allá en sus discos clásicos no puede dejar pasar esto.

7. If You Don't Like It - 4:13
Cambiamos de nuevo del sonido 70's al más ochentero. Más sleazy y de nuevo con un estribillo con gancho.

8. Coming Home - 4:55
Un rock'n roll casi acústico que derrocha nostalgia en cantidades industriales.

9. Fire and Ice - 3:19
De nuevo Hard Rock clásico y potente para animar la recta final.

10. Take Me Back - 3:16
Y como cierre, otro tema de los que podrían haber estado en su debut. Rock duro festivo y un muy buen sabor de boca general.

sábado, 28 de junio de 2008

1989 - Mötley Crüe - Dr. Feelgood


Quinto disco de estudio de la popular formación americana, Dr. Feelgood es una de las mayores cimas del hard/heavy rock de los 80s a nivel de repercusión, éxito de ventas y reconocimiento, tanto de sus contemporáneos como en la posterioridad, siendo citado como referencia –como toda la trayectoria del grupo en aquella década- por casi cualquier banda que a partir de entonces se haya movido en los terrenos del sleazy o el hard ‘n heavy.

Muchos grupos de rock duro han sufrido las críticas más encarnizadas al obtener éxitos comerciales masivos si éstos han venido acompañados de cambios en su sonido. Sin embargo, para muchos de los seguidores del grupo es éste el mejor de sus discos, aunque represente la confirmación definitiva de que su sonido hard rock comercial y, aquí ya, ultraproducido, había dejado muy atrás el más heavy y afilado de sus dos primeros trabajos.

Esto es seguramente debido a que, más allá de la evolución musical, durante toda la década el grupo supo conservar una fortísima personalidad y unas señas de identidad que los hacían reconocibles tanto en aquellos trallazos heavys de los primeros años como en los exitosos temas que bombardearon televisión y radio en la segunda mitad de los 80s.

De cualquier manera, éste y los trabajos anteriores resultan a estas alturas prácticamente imprescindibles para entender esa época del rock duro, y sitúan a Mötley Crüe como una de las formaciones más grandes y con mayor capacidad de arrastrar a las masas en toda la historia del género.

Dr. Feelgood fue además el último álbum –si obviamos el recopilatorio, con algunos temas nuevos, que lo seguiría- en el que vimos a la formación original y clásica, antes de la ruptura que los llevaría a caer comercialmente en los 90s y que, a pesar de la reunión, marcaría el fin de sus años gloriosos.

Y es que Vince Neil, Mike Mars, Nikki Sixx y Tommy Lee no son sólo una de las alineaciones más carismáticas que haya dado el mundo del rock duro en todos sus años, sino que cada uno de ellos por separado era en su época dorada una megaestrella del rock capaz de generar expectación allí donde se mezclara, ya sea proyecto musical o asunto social.

En 1989, Vince Neil o Nikki Sixx encarnaban la fiesta, la diversión y el rock’n roll, y eran el modelo a seguir, el amigo o el hermano mayor que todos los chicos de entonces hubieran querido tener. No eran, ni fueron nunca, unos grandes virtuosos con los instrumentos, ni Vince tuvo nunca una gran voz, pero supieron impregnar sus composiciones de un estilo único e inmediatamente identificable, una fuerza y una garra fuera de lo común, y un aire divertido y macarra que contagiaba a la primera.


Habían llegado a finales de los 80s arrastrando la polémica por sus contínuas andadas con el alcohol y las drogas, salpicadas por múltiples disturbios y hasta por sucesos tan trágicos como la muerte de “Razzle” (batería de los Hanoi Rocks) en un accidente de tráfico "post-fiesta" del coche que conducía un ebrio Vince Neil.
Pero para la preparación de este disco por fin se decidieron a poner freno a sus vidas y se proclamaron totalmente “limpios” y ambiciosos de afrontar “en buen estado” todo el proceso de creación de la obra.

El esfuerzo no vino sólo por esa parte, sino que hubo cambios en la producción y Bob Rock pasó a encargarse de ellos, echando el resto en un trabajo carísimo (600.000 dólares de la época sólo en el estudio) que mereció la pena y remodeló el sonido Crüe hasta hacerlo un bloque denso y repleto de detalles. Éste fue también el disco cumbre de Bob Rock, que ganó con esto el suficiente estatus para coger poco tiempo después a Metallica e intentar hacer lo mismo (en ese otro caso, quizá, con una mayor división de opiniones entre los seguidores), dando lugar a su también famoso disco homónimo.

Todo este tinglado respondía al afán de colocar por fin un LP de los Mötley Crue en el número 1 de ventas, asunto que ya traía cola porque el éxito de sus singles y de sus multitudinarios directos parecía no corresponderse con la falta de este "honor". Y hay que sumar a que a esas alturas otras bandas que habían ido apareciendo a su sombra, años más tarde que ellos y reconociéndolos como sus maestros, lo habían ya conseguido.

Pero al fin, prueba superada: número 1 del Billboard en este mismo 1989, más de siete millones de copias vendidas sólo en los USA, y hasta cinco singles copando las primeras posiciones en las listas de sencillos entre 1989 y 1990. Y de propina, un gran reconocimiento por parte de la crítica, que colocó tanto al LP como a varios de sus temas entre los mejores de la década.

Aquí lo tenemos:

1. "T.N.T. (Terror 'N Tinseltown)" - 0:42
Una intro instrumental para "Dr. Feelgood" que muestra las intenciones de que éste sea un trabajo cuidado y rico en detalles.

2. "Dr. Feelgood" - (Mick Mars, Nikki Sixx; letras por N. Sixx) - 4:50
Primer single del disco, número 6 del Billboard Hot 100, y un divertido y arrollador corte dominado por uno de esos riffs tan personales y vacilones de Mike Mars. A la vez afilado y accesible, un clásico de su repertorio.



3. "Slice Of Your Pie" - (Sixx, Mars; letras por N.Sixx) - 4:32
Un hard rock algo más “standard” y a medio tiempo que puede recordar más a unos Aerosmith –no en vano  participa S.Tyler- y al que la producción da gran empaque y potencia.

4. "Rattlesnake Shake" - (Mars, Sixx, Vince Neil, Tommy Lee; letras por N. Sixx) - 3:40
Probablemente el tema más reconocido del disco de los que no salieron como single, el más “extraño” a su discografía por el punto especial que le dan los llamativos arreglos de viento, y el sucesor en sonido de la fantástica “Dancing On Glass” de su anterior disco “Girls, Girls, Girls”.

5. "Kickstart My Heart" - (Sixx; letras por N.Sixx) - 4:48
Hoy día es uno de los temas más famosos de Mötley Crüe. De nuevo el tema de las drogas inundando las letras (basadas en una anécdota personal de Sixx) y esta vez un ritmo de batería bastante particular, pero tan acelerado y contagioso que se lleva por delante a cualquiera a base de rock’n roll. Segundo single del disco, número 18 en las listas de 1989.



6. "Without You" - (Sixx, Mars; letras por N.Sixx) - 4:29
El tercer single, número 8 del Billboard en 1990, es una de las dos baladas del disco. Si bien quizá no tenga toda la carga emotiva de anteriores canciones del grupo como “Home Sweet Home” (“Theater Of Pain”) o “You’re All I Need” (Girls, Girls, Girls), entra poco a poco hasta quedarse en la memoria, y el cambio que adorna su estructura hacia el final la levanta hasta lo más alto.



7. "Same Ol' Situation (S.O.S.)" - (Lee, Sixx, Neil, Mars; letras por N.Sixx) - 4:12
Un rock’n roll de compás ultramarcado en la tradición de otros temas suyos como “Smoking In The Boys Room” (aunque aquel fuera una versión) o “Girls, Girls, Girls”, y aunque a alguien ya le pudiera parecer más de lo mismo es ideal para cualquier fiesta rockera. Fue el quinto y último single del disco, entrando de nuevo en el Top 100.

8. "Sticky Sweet" - (Mars, Sixx; letras por N.Sixx) - 3:52
Volvemos al Hard Rock de corte más clásico con otro tema en el que también puede verse un punto Aerosmith (ojo, también colabora S.Tyler), y en el que luce un estribillo de lo más sleazy, casi funky.

9. "She Goes Down" - (Mars, Sixx; letras por N.Sixx) - 4:37
Otro Hard Rock, aquí de gusto más dinámico y accesible, y otro estribillo que permanece en la cabeza fácilmente.

10. "Don't Go Away Mad (Just Go Away)" - (Sixx, Mars; letras por N.Sixx) - 4:40
El cuarto single que faltaba es un tema muy “Crüe”, con entrada que presagia balada, centro hardrockero y final desbordado, recordando otros clásicos como aquel lejano “On Whith The Show” de su primer álbum. Otra de las habituales en su repertorio –y son unas cuantas ya de este disco- y número 19 del Billboard de singles en su momento.



11. "Time For Change" - (Sixx, Donna McDaniel; letras por N.Sixx) - 4:45
Y cierre con otra balada, menos eléctrica que “Without You”, pero de immediata accesibilidad y bonito trabajo de guitarra, que hubiera sido otro perfecto single y que con su “Tiempo Para El Cambio” presagiaba lo que estaría por venir: el final de la época dorada del hard/heavy rock, la ruptura de su formación con la polémica expulsión de Vince Neil y aquellos discos de los 90s que se fueron alejando de este sonido.

Acabo diciendo que este trabajo, cuidado, magnífico, y todo un prodigio de actitud, fue remasterizado hace unos años con la inclusión de las demos de algunos temas, algo que permite ver los tremendos cambios a los que se sometió a algunas canciones durante la producción. Una compra más que recomendada a cualquiera que guste del buen hard n heavy.

jueves, 26 de junio de 2008

1986 - Manilla Road - The Deluge


Si hablamos de la famosa expansión del heavy metal con el nacimiento de la década de los 80s no tardamos en pensar en la NWOBHM, pero al otro lado del Atlántico se vivió una situación parecida y en poco tiempo aparecieron numerosas bandas que llevaban el estandarte del heavy más puro, en el sentido británico, para adaptarlo el carácter americano.

La diferencia evidente es que esta generación de US Metal se vio tapada en breve en lo mediático por otra que optaba por la vía del Hard Rock, y en el underground metalero por la del emergente Thrash Metal, con lo que hoy día es vista –salvo en triunfales casos como el de Manowar- como un nido de olvidadas bandas de culto del heavy metal más auténtico y añejo.

Como pasó con la NWOBHM, dentro de esta camada de grupos encontramos variedad de propuestas, y mientras que unos se dedicaron a seguir el heavy rock más “british” y clásico, eco de sus mencionados contemporáneos británicos (Lizzy Borden, Malice, The Rods, los primeros Savatage...), otras potenciaron la propuesta afilando las guitarras y/o acelerando los tempos (Vicious Rumors, Omen, Jag Panzer, Obsession, Armored Saint...) y unas terceras añadieron la épica a su registro (Manowar, Virgin Steele, Cirith Ungol, Warlord...)

En este último grupo deberíamos poner a Manilla Road, dándoles además el estatus de pioneros en este terreno –y en general, en toda esta US Metal- por el hecho de haber sido fundados en la segunda mitad de los 70s, llevar publicando LPs desde el mismo 1980 y hacerlo desde el principio con unos postulados muy claros (esos ya tan manidos pueriles de sangre y gloria al metal) que desde entonces han quedado para la posterioridad como señas de este tipo de metal, y adoptados por muchos otros que incluso han sabido explotarlo mucho más en las ventas.

“Crystal Logic” (1983) fue ya su tercer disco (tras unos significativos “Invasion” -1980- y “Metal” -1982-) y para muchos su primer gran clásico, e inició un periodo especialmente inspirado en el que, a pesar de los cambios de formación que siempre lideró el guitarrista/vocalista Mark “The Shark” Shelton, dieron origen a reconocidas joyas como “Open The Gates” (1985), “The Deluge” (1986) o “Mystification” (1987), cerrándose su etapa de gloria con el directo “Roadkill” de 1988.

Para aquel entonces, Shelton empezaba a pasarse –creo que sin tanto acierto como en estos terrenos- al thrash y en discos como “Mystification” esta influencia es ya más que evidente.
En “The Deluge” esta nueva línea puede quedar sólo como un apunte, así que podríamos calificarlo de “disco de transición” entre su etapa más épica y melódica y la de finales de los 80s, pero en todo caso puede que sea en este disco donde se consigue un conjunto más apabullante.

Esa, “apabullante”, sería la palabra con la que describiría su sonido. Manilla Road y su “The Deluge” son la apuesta más comprometida por el heavy metal afilado y potente, de enormemente recargado trabajo guitarrero (e incluso también de la sección rítmica) y de clara orientación hacia la épica más heroica.
Añadamos una voz muy personal (y un tanto difícil hasta acostumbrarse) que le da un aire totalmente reconocible y una producción muy de la época, hoy día enormemente mejorable pero que acaba de dar el punto añejo, y tenemos un disco clave del metal americano de los 80s.

Así pues, a quien las hechicerías y las sangrantes batallas legendarias que inundan lo más “true” le produzcan urticarias que se abstenga de seguir.
Al que, sin embargo, estos conceptos pongan a cien que ponga ya esto a todo volumen y se prepare para empuñar su espada.
Para el resto, el track list:

1. "Dementia" - 3:09
El impagable clásico que abre el disco, perfecto resumen del sonido de Manilla Road. Buenos riffs, batería apabullando y una sobredosis de heroismo a medio tiempo

2. "Shadows in the Black" - 5:22
Un inicio tranquilo para un tema que acaba por desbordarse en un torbellino guitarrero digno de mención

3. "Divine Victim" - 3:09
Un dinámico tema relacionable con el sonido de los Iron Maiden más acelerados, que rápidamente engancha a base de ritmos cabalgados y melodías de batalla

4. "Hammer of the Witches" - 2:41
Otro medio tiempo, ahora de orientación más oscura

5. "Morbid Tabernacle" - 1:53
Un interludio de órgano de iglesia que nos pone en situación para lo que viene

6. "Isle of the Dead" - 2:53
Seguimos con el punto oscuro para otro tema notable que sigue demostrando el enorme repertorio de riffs del Sr. Shelton

7. "Taken by Storm" - 3:19
Uno de los temas más potentes del disco, para no dejar que caiga la intensidad...

8. "The Deluge" - 8:13
...hasta llegar al que puede que el cúlmen. El tema que da nombre al disco es, como no podía ser de otra manera, la máxima expresión de sus planteamientos. Volvemos a por un sonido similar al de la inicial "Dementia" para avasallar con un despliegue tremendo de riffs (mucha atención a esto en este tema), solos acelerados, interludios acústicos y épica hasta reventar que casi deja a los Manowar como unos "no convertidos" a la causa.

9. "Friction in Mass" - 6:27
Aceleramos llegando al final con el tema más veloz del disco, guitarrero a más no poder...

10. "Rest in Pieces" - 1:51
...si no fuera porque engancha con un cierre instrumental que básicamente es un solo doblado de guitarras a toda pastilla a modo de demostración de su convicción en su género.

En resumen, un disco de otra época, a rescatar por los nuevos amantes del heavy metal.

miércoles, 25 de junio de 2008

1983 - Quiet Riot - Metal Health


Fundados a finales de los 70s y con Kevin DuBrow (voz) y R.Rhoads (guitarra) –hoy día ambos tristemente fallecidos- como grandes puntales en sus primeros años, Quiet Riot pasaron por numerosos cambios de alineación -de hecho hoy día se puede considerar a DuBrow como el único e indiscutible alma del grupo, pero ni siquiera él estuvo en todos los trabajos- antes de conseguir el reconocimiento por el que actualmente se los considera como unos de los grandes pioneros del hard rock y el heavy metal de los 80s.

“Metal Health” fue su tercer disco y el que les abrió las puertas de la fama, en gran parte gracias al single que lo presentaba: una versión ‘metalizada’ y si es que es posible más festiva del “Cum On Feel The Noise” de la banda de glam rock de los primeros 70s Slade. Este single tuvo tanto éxito que llegó al Top 5 del famoso Billboard, siendo considerado por muchos el primer tema Heavy Metal en triunfar en esta lista y, por tanto, en el terreno más mediático de la música en los USA. Acompañando a este primer fenómeno, el álbum llegó poco después al numero uno de la lista de discos, colocándose como el primer disco heavy de la historia en llegar a este puesto.
Y no es para menos. Recordemos el innegable gancho del comentado single adelanto:



Sin embargo, la cosa no quedó ahí. Y además de arrasar en ventas, hay que agradecer a Metal Health el hecho de “poner de moda” el rock más duro en la musicar popular americana, siendo uno de los grandes pilares y detonantes de la fiebre por el hard y heavy rock en los USA a partir de la mitad de los 80s, logrando el reconocimiento antes incluso que otros que aparecen normalmente encuadrados en su generación como Twisted Sister, WASP o Mötley Crüe.

En resumen, un disco a medio camino del heavy metal rocoso de los primeros 80s (asociable con algunas bandas de la NWOBHM y de la genereción americana de la época) y el hard rock más pegadizo, con momentos para todos los gustos que se reparten como sigue:

1."Metal Health" (DuBrow/Cavazo/Sarzo/Banali)
Heavy rock a medio tiempo para empezar, coreable y muy de la época

2."Cum on Feel the Noize" (Holder/Lea)
El exitazo que comentaba anteriormente, imposible escucharla y que no permanezca un buen rato en la cabeza

3."Don't Wanna Let You Go" (DuBrow/Cavazo)
El disco se abre a otras influencias con un tema que recuerda a los jugueteos con el disco y el funky de los Rolling Stones a finales de los 70s, un buen corte dinámico y "vacilón"

4."Slick Black Cadillac" (DuBrow)
Otro de los más famosos del disco y otro estribillo para recordar, empezamos a subir de revoluciones el álbum

5."Love's a Bitch" (DuBrow)
Un tema que parece empezar como balada pero se reconvierte en un corte lento e intenso de muy mala leche...

6."Breathless" (DuBrow/Cavazo)
Se podría decir que aquí comienza la parte más heavy del disco, aún aquí con un estribillo de gusto muy melódico

7."Run for Cover" (DuBrow/Cavazo)
Heavy metal muy en la onda NWOBHM, directo y sin complicaciones pero efectivo

8."Battle Axe" (Cavazo)
Un bonito solo de guitarra

9."Let's Get Crazy" (DuBrow)
Otro estribillo coreable para un tema aguerrido

10."Thunderbird" (DuBrow)
Y para terminar la balada del disco, realmente preciosa

1976 - Aerosmith - Rocks


Ni más ni menos que Aerosmith. Esa banda que parece haber bajado tanto en popularidad en los últimos años, que no suena arriesgado decir de que muchos de los más jóvenes los conocerán sólo por las baladitas que han ido saliendo en los programas más mediáticos de la televisión -y últimamente parece que ni eso-, u por otro lado esos tipos que tienen el honor de haber sido la formación más famosa de los USA durante buena parte de los 70s y 80s, y una influencia básica para la mayoría de las bandas que en los años 80s explotaron el sleazy desde el rock o el metal, tan siendo así que sería imposible hablar de Guns 'N Roses, Mötley Crüe, Cinderella o de Hanoi Rocks sin discos como este "Rocks".

"Rocks" fue su cuarto disco de estudio y siguió al exitoso "Toys In The Attic" (1975), que ya les había dado el triunfo de manera internacional, y que hoy día es considerado pieza clave de la música popular.
Pues bien, "Rocks" no se quedó sólo en eso sino que dió otro paso adelante en la definición de su música y asentó el clásico sonido Aerosmith afilando la propuesta ya madura del anterior, basada en las influencias de gente como los Rolling Stones o los Yardbirds, y dándole ese punto tan personal que siempre les ha caracterizado.

Número 3 en el Billboard en su año y cuádruple platino posteriormente, es el disco de su etapa de los 70s con el sonido más crudo, por lo que ha sido reconocido además como una influencia determinante en el metal americano por posteriores y reconocidas formaciones como los citados Guns N Roses u otros como Metallica.

Se dice que este fue el pico creativo y popular de su primera etapa, pero la carrera de Aerosmith -como se sabe- no acabó aquí, sino que fueron capaces (y no hay muchos casos así) de reinventarse en los 80s (tras haber pasado por la disolución y más tarde el reencuentro del equipo original) dentro de la nueva generación de hard rock de la época hasta adquirir, si cabe, todavía más fama y buenas críticas. "Permanent Vacation", "Pump" o "Get A Grip" son joyas de esa otra época, e indiscutiblemente clásicos hoy día. Ahora bien, como trabajo "básico" es difícil superar a "Rocks". Ya guste el rock, el heavy metal, o la música en general, "Rocks" es un imprescindible.

Honrémoslo con un breve repaso al track list:

1. "Back in the Saddle" (Perry, Tyler) – 4:39
Un clásico infaltable y de sonido personal y llamativo, un rock aguerrido con una todavía más notablemente aguerrida interpretación vocal.

2. "Last Child" (Tyler, Whitford) – 3:27
Uno de los temas del disco que conservan más el aire de rock sesentero y básico, aunque otro clásico en su repertorio.

3. "Rats in the Cellar" (Perry, Tyler) – 4:06
Afilado heavy metal con sonido 70s que sube el tempo del disco.

4. "Combination" (Perry) – 3:39
Volvemos al medio tiempo, con otro tema potente con un fenomenal trabajo guitarrero.

5. "Sick as a Dog" (Hamilton, Tyler) – 4:12
Otro divertido clásico hardrockero.

6. "Nobody's Fault" (Tyler, Whitford) – 4:25
Otro tema de gusto muy heavy (del heavy más clásico de los 80s en plena década 70s) que, a pesar de su estribillo más setentero, suena adelantado a su tiempo.

7. "Get the Lead Out" (Perry, Tyler) – 3:42
Volvemos a los ritmos más vacilones de Back In The Saddle o Last Child, muy rockero y divertido.

8. "Lick and a Promise" (Perry, Tyler) – 3:05
Un tema hard rock dinámico y contagioso para corear.

9. "Home Tonight" (Tyler) – 3:16
Y una bonita balada para cerrar de parte de unos auténticos expertos en la materia.