miércoles, 17 de marzo de 2010

2010 - Bunbury - Las Consecuencias

Cuando algún reputado músico ofrece algo nuevo que parece extrañamente sencillo (para lo que se esperaba de él) se suele decir que se trata de un disco "de madurez". Y sí, puede que si el músico no es del todo reputado sencillamente se tache al disco de fácil o de poco trabajado.

Pero el caso de Bunbury es algo totalmente diferente a todo. Vale, ya había avisado diciendo que este disco sería "la otra cara" del anterior, más eléctrico y dinámico, "Hellville De Luxe", algo premeditadamente "intimista" (ese otro calificativo tan gastado en estas ocasiones) que fuera (literalmente) como "un disco de cámara, que pudiéramos tocar ahora mismo aquí, de forma sencilla y natural, sin demasiados aspavientos".

Y sí, si eso es lo que quería, seguro que lo ha conseguido. Porque "Las consecuencias" no sólo se desnuda de la electricidad y fuerza de "Hellville de Luxe" sino que tampoco recupera la exuberancia de los arreglos e influencias, a veces tan extravagantes, de los trabajos anteriores al citado y de los que aquél ya se había desprendido, en algo así como un viaje a lo básico que se entenderá mejor escuchando esto:



Así pues ¿qué queda para este álbum?
Pues "sencillamente" un disco casi completamente acústico, tranquilo, enormemente sobrio, quieto y lineal. Uno en que hasta los arreglos son sutiles y casi imperceptibles. Uno en el que un medio tiempo baladero como este “Los Habitantes”, que aquí escuchamos comentado por él mismo en la radio y que, por cierto, tan bien encajaría en el último -o, mejor, en un disco de los Héroes (y eso que esto parece algo extraño en su discografía en solitario)-, resulta el momento más efusivo.



Así pues, parece que el debate está servido y se mueve entre dos extremos. ¿Esto es la última propuesta genial de Bunbury, toda una sorpresa de un artista imprevisible y un precioso giro a lo cercano... o un disco “sacado de la manga” y “poco hecho” que nos quiere colar el antiguo frontman de los Héroes?

Que cada uno piense lo que quiera, claro. Pero mejor si primero se empapa un poco de su música. Y si al final resulta que era, “sencillamente”, un disco con algunos muy buenos momentos para disfrutar en la intimidad (sin pretensiones de resultar lo más original o, mucho menos, grandilocuente), pues eso que habremos ganado para saber utilizarlo. Total, seguro para el siguiente tenemos que volver a descubrir otra manera diferente.

martes, 16 de marzo de 2010

2010 - Joe Bonamassa - Black Rock

Lo que está haciendo este tipo sólo puede calificarse de maravilloso. Que alguien de su juventud presente ya su décimo disco de estudio sirve, por lo menos, para calificarlo de incansable trabajador, pero es que hacerse, además, un hueco entre el público hardrockero con su música blues (que se añade a su ya amplia base de seguidores entre los más aficionados a ese género) tiene mucho mérito.
Tanto, que se antoja imposible sin ese fantástico trabajo que realiza disco tras disco con la guitarra, al micrófono y en la composición, o sin esa capacidad que tiene para hacer de lo más divertido, variado (potente por momentos, preciosista en otros) y sugerente un disco blues.

Poco más se puede decir que animar a todo el rockero/hardrockero que todavía no haya caído en sus redes a escucharlo. Merece la pena.

Para abrir boca:

lunes, 15 de marzo de 2010

2010 - Treat - Coup De Grace

Sí, quizá algo largo como para mantener siempre el nivel, pero hacía tanto tiempo que los suecos Treat no nos regalaban disco (desde 1992) que puede ser normal (y hasta se agradece) que hayan acumulado tanto material. Y sí, la producción no es la mejor, pero este es un sonido que nos sacó muchas sonrisas en los 80s (y hasta los primeros 90s) y no especialmente por producciones muy logradas, así que el poder de la nostalgia perfectamente puede suplir este apartado. Porque lo auténticamente grande son las canciones.



Treat han vuelto y traen un buen puñado de temas dinámicos, divertidos, con clase y, sobre todo, con muchas buenas melodías y estribillos con gancho al más puro y clásico estilo del hard rock/metal melódico europeo de siempre. De lo más animado a lo más inundado por el AOR, un disco más que disfrutable para cualquier amante de TNT, Pretty Maids, Europe o los propios (y viejos) Treat. Sin más complicaciones ni apuestas arriesgadas. "Sólo" algo para el inequívoco disfrute de sus seguidores. Pero efectivo, sí, así que bien por ellos.

lunes, 8 de marzo de 2010

2010 - Obús - Cállate

Mucho tiempo llevábamos esperando lo nuevo de Obús. Con más ganas, incluso, viendo el estado de forma que estaban demostrando últimamente en los directos y lo centrada que estaba la banda de un tiempo a esta parte.
Y no han defraudado. O, al menos, seguro que no han defraudado a sus seguidores de siempre, ya que "Cállate" tiene, probablemente, más de aquel espíritu indomable de los Obús rockeros, aguerridos y añejos de sus grandes años que sus últimos trabajos desde la reunión. O tiene un gusto más clásico y... auténtico, si queremos decirlo así.

Pero aún así, si hay cosas que hacen grande a este nuevo álbum (más que esa vuelta de tuerca tradicional) esas cosas son el gran trabajo en la composición -todo un conjunto de temas cortos, directos y con gancho, casi sin tregua- y en la producción. Es más que destacable esto último porque éste puede ser el disco con la producción más conseguida que hayan hecho nunca. Limpia y potente y realzando como casi nunca un trabajo vocal de lo más aguerrido y arrasador.

Que no es completamente redondo, eso sí, es algo que también muchos pensarán escuchando un par (un par de una docena) de temas que se salen del guión principal para dar sitio a otros matices. "Ya le estás dando" y, especialmente, "Mal rollo" (tema que comparten, por extraño que parezca, con un grupo de hip hop) son esos momentos (que, por qué no, pueden servir para dar rienda suelta a otros gustos al tiempo al que se atrae -algo siempre bueno- a nuevo público) que parecen de primeras algo fuera de sitio, aunque parezca que puedan ir encontrando su lugar con el tiempo.



Pero, depare lo que depare ese tiempo, y a la espera de ver cómo se integran esos nuevos clásicos que pueden ser "Corre Mamón", "Mi Amigo El Diablo" o el homónimo "Cállate" (aquí arriba) entre los de siempre, de momento Obús ya han vuelto a dar el golpe demostrando que están todavía vivos y en forma. Que les dure.

miércoles, 3 de marzo de 2010

1992 - Love/Hate - Wasted In America

Aunque fue la Geffen la discográfica que dominó el gran mercado del Hard Rock a finales de los 80’s y los primeros años de los 90’s, fue notable el intento –cómo no, a vista de lo exitoso del producto- de otras disqueras por ponerse a la altura en estos terrenos y, algo tarde para haber podido contar con una carrera más extensa (que todos sabemos a estas alturas que una vez entrados los 90s, poco terreno quedaba ya por trillar en ese género) la hoy gigante Sony se decidió a apostar fuerte para conseguir esa banda símbolo de la época que para la Geffen había sido, por ejemplo, Guns N Roses. Para despistados, empecemos a presentarla.



Love/Hate, perfecto representante de aquella nueva hornada hardrockera del cambio de década que andaba ya recibiendo otras influencias, fue una de sus lanzaderas y para su debut discográfico de 1990 se preparó una gran promoción que se vio recompensada (y aquí viene el problema) de una manera un tanto escasa en cuanto a ventas, si bien sí con una aplastante personalidad en lo musical. No hace falta decir, puestos en situación, que con su segundo trabajo, este "Wasted In America", los tipos se lo jugaban todo a doble o nada y o bien encontrarían ese asalto definitivo a la fama que otros habían conseguido años antes, o difícilmente (más pensando en que para cuando se lanzó este disco Nirvana y su séquito empezaban ya a amenazar con desplazar esta música del primer plano) volverían a recibir una oportunidad.

Y pasó lo que ya sabemos. O por lo menos, aunque no se conociera el caso, lo que cualquiera puede suponer si se tacha a éste de ser un “disco maldito”. Que el disco fue excelente, sí, pero que se estrellaron definitivamente en su intento de conquistar el mercado.

Pero como poco arreglo puede tener ya aquel asunto, centrémonos en la música. “Wasted In America” se trabajó hasta el último detalle y resultó un conjunto intachable que, aún sin tener ningún tema con el claro sonido de los hits hardrockeros de la época, resultaba un sensacional trabajo de hard rock ecléctico y personal, complejo y potente, que destacaba especialmente por una intrincada sección rítmica (mucha atención a las líneas de bajo) y un aire mucho menos amable o divertido que lo que se estilaba en los medios hasta entonces, abanderado por la voz macarra de Jizzy Pearl. Algo así, por extraño que parezca, como unos Guns N’ Roses con ganas de demostrar técnica y, de paso, de parecerse de vez en cuando un poco a lo que después serían los Megadeth de los 90’s. Raro, sí, pero cualquiera que haya escuchado ese trallazo que es “Spit” lo entenderá. En un formato más standard, el surtido de cañonazos no tuvo desperdicio, como podemos seguir escuchando con este “Yucca Man”.



Les dio para poder girar por Europa abriendo para Ozzy Osbourne, pero tampoco consiguió cubrir las expectativas económicas de la casa, y esto (dos “fracasos” seguidos) facilitó las cosas para que la disquera se decidiera a deshacerse de ellos y, consecuentemente, para que empezara la cuesta abajo de Love/Hate, culminada con la salida de Jizzy Pearl para formar en los L.A.Guns. Eso sí, las últimas maniobras de levantamiento comercial para el disco no tuvieron desperdicio por llamativas y casi desesperadas. Y es que pocas veces, además de ésta, una promoción será recordada como una de las grandes anécdotas en el mundo del Rock. ¿Alguien recuerda (y el que no que vea el video siguiente) a Jizzy Pearl simulando crucificarse en la "Y" de "HOLLYWOOD"? Pues eso, será que no lo intentaron.