miércoles, 14 de octubre de 2009

2009 - Gotthard - Need To Believe

Dieron la campanada con "Lipservice" y con "Domino Effect" fueron lo suficientemente inteligentes como para estirar su momento en la cima comercial dando un baño de efectismo e inmediatez a su música. Pero a la velocidad a la que corre el panorma musical puede que no hubiera sido demasiado productivo seguir por esa senda.
Aprovecharon su momento, sí, y -puede que de nuevo de manera inteligente, ya con el status de "grandes" ganado para el futuro- ahora vuelven a transitar terrenos más clásicos, como si de un paso atrás se tratara... pero para colocarse musicalmente en algo que puede quedar entre sus dos últimos trabajos.

Otro éxito como el de estos dos iba a ser difícil hicieran lo que hicieran, así que desandar lo corrido para ir caminando seguro parece ser una apuesta de lo más coherente.
Ni tan adornado de hits como el último -así es "Need To Believe"-, ni tan intenso como esa "actualización" del hard rock clásico llamada "Lipservice" y que tan bien funcionó al ponerlos en primer plano mundial; pero con unos Gotthard agradables en la escuca durante todo el disco y perfectamente reconocibles en sus virtudes. Entre ellas, claro, esa voz que parece seguir creciendo cada día.

¿Que no pasará a la historia con los honores de los otros? Puede ser, pero si ya se han hecho con una buena base de seguidores, no parece que "Need To Believe" vaya a defraudarles.

miércoles, 7 de octubre de 2009

2002 - Dio - Killing The Dragon

Hubo quien ya se había dado por avisado con "Magica", como también quien todavía tardó en darse cuenta, pero para la mayoría del público metalero fue "Killing The Dragon" el que les hizo recordar que Dio seguía vivo y en forma. Quien más quien menos, se había olvidado del genial vocalista desde hacía ya tiempo, y las críticas que lo tachaban de usar una misma fórmula cada vez más desgastada habían dejado paso al todavía más maldito silencio.

Pero como esto de los gustos musicales tampoco escapa a los ciclos, el bueno de Dio siguió en el camino y supo aprovechar el cierto revival por lo clásico en el heavy y el rock duro que vivimos con el cambio de década y del que todavía sentimos efectos para reivindicarse como una figura esencial del género delante de su viejo público y de todo uno nuevo que era demasiado joven para haber disfrutado con sus hazañas en Rainbow, Black Sabbath o sus primeros Dio y que ahora (y quizás por eso), como ha pasado estos últimos años con otros viejos gigantes que parecen haber resucitado en lo popular, lo abordaba como a toda una leyenda.

Eso sí, relanzar una carrera como la suya no es cosa de un mero cambio generacional, y si el tipo ha vuelto a construirse un estatus de estrella como el que vuelve a disfrutar en la actualidad, no ha sido por dormirse en los laureles sino por volver al más intenso trabajo con su propia banda en la primera mitad de esta década, para luego poder acceder a otros grandes terrenos de éxito como Heaven And Hell. Y en ese camino de trabajo, como se ha dicho, el paso central fue este "Killing The Dragon" que aportaba un mayor dinamismo al recuperado sentido clásico que ya planteaba su mencionado trabajo del 2000.

Como resultado, y apoyado en un sonido excelente y en una portada épica que inflamaba el gusto del nuevo público heavy, consiguió un conjunto de gran empaque marcado por su inconfundible personalidad y con algunas joyas que parecen ya dar la talla de nuevos clásicos para su carrera como la homónima o "Better In The Dark" lo que se suma en valor para el disco a la importancia que hoy ya se le puede atribuir en el levantamiento de un personaje de la importancia de Dio.



Con un planteamiento como éste, es más que posible que "Killing The Dragon" pase a la historia junto a esos "Brave New World" o "Angel Of Retribution" que en fechas parecidas volvieron a poner en la lanzadera a otros titanes de nuestra música. Bienvenidos sean entonces a su papel de nuevos clásicos.

martes, 6 de octubre de 2009

1981 - Thin Lizzy - Renegade

Tan habitual como es leer maravillas sobre las muchas virtudes de la carrera de los geniales Thin Lizzy en los 70s es olvidar o denostar su trabajo en la siguente década. Claro, fue su recta final y la gloria del grupo se escapaba al ritmo en que cambiaba el efervescente panorama musical de la época y se deterioraba el carácter de Phil Lynnot, detonante de las salidas de miembros que habían tenido papeles decidivos en el devenir de su trayectoria. Pero si en el umbral de la catástrofe la banda parecía no saber muy bien qué dirección tomar, como demuestra la dispar orientación del anterior "Chinatown", sumidos en sus horas más bajas supieron trazar un nuevo rumbo.

"Renegade" construye a unos Thin Lizzy diferentes, con su antigua y célebre personalidad camuflada tras una capa de tristeza y oscuridad -aunque aún emergente a chispazos, quizá en mayor medida que en los otros dos álbumes de los 80s- en la que tienen papel importante la cada vez más desgastada voz de Phil y los teclados de un D. Wharton que, a diferencia del anterior trabajo (el de su estreno), parece tener ya peso suficiente en una música que, por otro lado, empieza a notar también la influencia del cada vez más notorio heavy metal.

Con todo esto, Lynnot y sus chicos pudieron crear un conjunto homogéneo que mereció mucha más suerte de la que ha tenido históricamente, y que sólo en una parte pequeña pudieron cosechar con ese último coletazo de sonido continuista a "Renegade" pero algo más aguerrido (y quizá algo menos reconocible como Thin Lizzy) que fue el siguiente y último "Thunder And Lightning".



Sí, con "Renegade", entonces, tocaron fondo en lo comercial y se hundieron casi definitivamente en lo personal, pero si escuchamos con atención lo que nos expone sólo podemos asombrarnos de que en medio de todo eso fueran capaces de regalarnos ese casi setentero "The Pressure Will Blow" rebosante de sus características twin guitars, un "Hollywood" de enorme gancho o el casi mágico "Mexican Blood", entre otras cuantas que no pierden el pie y que si bien no relucirían con la misma inspiración que mucho lo que habían grabado en los 70s bien hubieran podido competir con cualquier otro disco de su época, o bien podrían hacerlo hoy (y hasta ganar) con muchos de los estrenos más celebrados del hard y heavy rock.

martes, 22 de septiembre de 2009

2009 - KISS - Sonic Boom

Que no volverían a grabar material nuevo, que tal y como está el tema de la piratería en la industria musical habían decidido protestar abandonando el estudio y dedicándose sólo al directo... de todo habíamos oído desde hace ya mucho tiempo y poco o nada de ese todo nos hacía pensar en que hoy tendríamos entre las manos este "Sonic Boom".



Claro, mucho tiempo ha pasado desde su último trabajo de estudio, más de una década, y ya iba siendo hora, por muchos argumentos que se oyeran o por muy veterana que sea la banda, de que los casi legendarios KISS se dejaran ver con otra cosa que no fuera un nuevo recopilatorio o otro antiguo directo sacado de la manga.
Si lo pensamos ahora, incluso podemos ver los últimos trabajos en solitario de Paul Stanley y, anteriormente, de G.Simmons (más en este caso por lo extraño de ver al personaje más allá de la marca KISS) como una señal de que las cabezas pensantes del grupo seguían teniendo ideas y ganas de seguir dando a luz nuevo material. O quizá el rendimiento de la marca KISS no estaba siendo el acostumbrado en alguna de sus múltiples facetas y hacía falta remover algo.

Sea como fuere, algo se movía, y por fin ha dado frutos. Y, eso sí, por muchos achaques que podamos poner a sus últimos tiempos, declaraciones y merchandising cada vez más desgastado incluídos, con "Sonic Boom" nos han demostrado que nos les cuesta lo más mínimo volver a grabar como si nada hubiera pasado.
Sí, su nuevo disco, que parece haber sido concebido en relativamente poco tiempo (si creemos que hasta hace unos meses no pensaban en publicar nada más) parecería, por estilo, sonido y capacidades, uno más de los que pubicaron entre "Lick It Up" y "Revenge", sin desmerecer a ninguno e incluso destacando en esa época. No parece haber signos del anunciado regreso a los 70s, pero el receso hacia esta otra época, que también les dio su parte de gloria, nos ha traído un disco tan coherente y centrado que engañaría a un nuevo fan del grupo si le dijeramos que fue publicado, digamos por caso, en 1990.

Nada nuevo, entonces, ningún signo de evolución a pesar del tiempo y del parón, pero un buen disco "de KISS" (absolutamente tan reconocible y personal como siempre) al fin y al cabo, y pocos son los grupos tan veteranos capaces de publicar nuevo álbum mirando atrás y sin que tengan que saltar las alarmas sobre el desmerecimiento a su legado.
Para los seguidores del grupo, entonces, enhorabuena.

lunes, 14 de septiembre de 2009

2009 - Europe - Last Look At Eden

Lo de Europe parece a estas alturas un caso tan extraño como saludable.
Y es que viejas bandas relanzadas tras un largo parón hay muchas, y no son pocas las que se han decidido a probar nuevos terrenos dejando atrás pasados más o menos gloriosos. Pero pocas son las que han conseguido tender puentes y hacer de sus nuevos postulados una versión adulta y madura de su música, como si todos esos años de vacío hubieran sido en secreto un tiempo de evolución y reflexión.
Es fácil caer en intentar repetir lo que sirvió para alcanzar el éxito y también puede serlo olvidarse del pasado para sumarse a lo que manda actualmente en el mercado. Pero lo de Europe no es ni una cosa ni la otra.

Con una línea diferente a la que les dio la fama, parecen ya absolutamente asentados en su renovada carrera. A lo suyo, trabajando bien y sin desesperarse por las demandas del viejo fan que puede haber quedado decepcionado si sólo ha dedicado a sus nuevos discos curiosidad y no la atención que requieren.

Como una culminación de esta nueva época, "Last Look At Eden" rechaza cualquier interpretación de primera escucha (algo poco idóneo para estos tiempos de juicios prematuros y discos tan rápidos como una conexión a Internet) y se va agrandando en ese sonido más actual de sus dos últimos trabajos a través de un inmenso trabajo de guitarra -que deja un buen montón de riffs para el recuerdo- y de un sentimiento más clásico, casi propio del hard rock más grandilocuente de los 70's, que marca la principal diferencia con lo anterior. En esas condiciones, la cristalina y potente producción que, sí, podría llamarse "actual", no hace otra cosa que reforzar la sensación de que se trata de un sonido diferente, personal, que ni imita el pasado ni se suma a la moda (o hace todo a la vez sin caer demasiado de ningún lado), al tiempo que añade matices a base de los más preciosistas arreglos orquestales.

Son excelentes ejemplos de todo esto "Catch That Plane", de gusto casi "zeppeliniano", y "No Stone Unturned", con importante presencia de arreglos de cuerda. Aquí siguen:





Está claro que actualmente no se puede aspirar a la notoriedad que Europe tuvo en su día en el campo del rock duro y parece adivinarse que tampoco es el objetivo de sus nuevos días. Pero ya que están trabajando tanto desde que volvieron a las andadas, con una regularidad más que envidiable para casi cualquier otro grupo veterano, al menos devolvámosles el favor dedicando tiempo a su nuevo disco y reconozcamos desde la crítica que su excelente nuevo esfuerzo merece marcar, ojalá, toda una dirección en el mundo del hard rock.