sábado, 31 de enero de 2009

1993 - Aerosmith - Get A Grip

Habíamos visto a los resucitados Aerosmith de los 80s reconvertidos con éxito, para el hard rock de orientación metalera, en una máquina de crear hits. Recordábamos a los Aerosmith clásicos como un gigante del rock de los 70s. Pero “Get A Grip” nos descubrió definitivamente a los Aerosmith más melódicos y mediáticos.

No debió, por supuesto, ser un descubrimiento del agrado de todo el mundo, más viendo que la masiva aceptación popular del disco los condujo en adelante a explotar esta faceta. Y es que, como suele pasar en estos casos, no faltaron las voces de algunos puristas escandalizados al ver a “su” banda a todas horas en los medios y haciendo soñar a adolescentes, pero es innegable que el álbum supo llegar a ser, como estuvo pensado, uno de los mayores bombazos –si no el mayor- que ha tenido el mundo del rock desde entonces.

Gran parte de la culpa la tuvieron tres singles de aire baladero preparados al límite para ser bandera de una nueva etapa.
“Cryin”, “Crazy”, y “Amazing” no sólo se concibieron como tres temas de excelente gancho comercial y contagiosa emotividad, sino que vinieron acompañados de otros tantos video clips de gran factura que inundaron día tras día las televisiones hasta que toda una generación de chavales llegó a fantasear con aquella chica rubia que los protagonizaba (incluyendo a las chicas que quisieron parecerse a ella), a conocer los encantos a la hija del mismísimo Steven Tyler y a emocionarse con las historias que contaban.
Pocas veces hemos visto una manera tan rotunda de aprovechar todos los medios para lanzar unos sencillos (y hasta las carreras de Alicia Silvestone –la chica rubia- y Liv Tyler como actrices), y sólo los demasiado jóvenes o los que huyeran irracionalmente del rock en aquella época no los recordarán como si se tratara de ayer.

Para compensar la balanza, ‘Walk On Down’, ‘Fever’ o ‘Eat The Rich’ recordaban al que se caía rendido a Aerosmith comprando su disco que se trataba de una banda de rock duro. Imparable, vendió en todo el mundo más de 20 millones de copias y se colocó como el álbum internacionalmente más vendido del grupo, además de llevarse dos premios Grammy. Por el camino, además, consiguieron algo no menos importante, hacerse con una nueva base de seguidores más jóvenes para ampliar y reciclar su veterana corte de cara al futuro.
Es fácil entenderlo con estos temas:

1. "Intro" (Steven Tyler, Joe Perry, Jim Vallance) – 0:23
2. "Eat the Rich" (Tyler, Perry, Vallance) – 4:09
Primer bombazo de aire “vacilón“, gusto sleazy y estribillo coreable.

3. "Get a Grip" (Tyler, Perry, Vallance) – 3:58
Todo un himno que recuerda viejos éxitos a medio tiempo y con ese tan personal estilo vocal con el que de vez en cuando S.Tyler nos suele sorprender.

4. "Fever" (Tyler, Perry) – 4:15
Subida de las revoluciones, y de la “fiebre”, combinando los ritmos más acelerados con esas melodías para reventar estadios.

5. "Livin' on the Edge" (Tyler, Perry, Mark Hudson) – 6:20
Vuelta al medio tiempo con un tema de gusto clásico e impecable factura.

6. "Flesh" (Tyler, Perry, Desmond Child) – 5:56
Otro excelente trabajo vocal en un tema rockero pero accesible, con colaboración del Rey Midas del momento, Desmond Child.

7. "Walk on Down" (Perry) – 3:37
Uno de esos cortes que nos recuerdan que Guns N’ Roses escogieron unos buenos maestros.

8. "Shut Up and Dance" (Tyler, Perry, Jack Blades, Tommy Shaw) – 4:55
Más colaboraciones estrella (Shaw y Blades, ni más ni menos) en otro tema animado y muy de la época.

9. "Cryin'" (Tyler, Perry, Taylor Rhodes) – 5:08
Y la primera de las baladas. Poco más que decir de ella que lo mucho que nos rescata este video de la memoria:


10. "Gotta Love It" (Tyler, Perry, Hudson) – 5:58
Un experimento sleazy casi funky muy “a lo Aerosmith” en el puente hacia el otro exitazo.

11. "Crazy" (Tyler, Perry, Child) – 5:16
Impagable. Aquí va:


12. "Line Up" (Tyler, Perry, Lenny Kravitz) – 4:02
Divertido tema con la colaboración de L.Kravitz.

13. "Amazing" (Tyler, Richard Supa) – 5:56
Cerrando el capítulo de baladas millonarias:


14. "Boogie Man" (Tyler, Perry, Vallance) – 2:16
Y acabando el disco, una “outtro” que cierra el círculo con elegancia.
Ahora que empezamos a tener cierta perspectiva, está claro que los 90s también nos dejaron grandes clásicos. "Get A Grip" es uno de los más reconocibles.

martes, 27 de enero de 2009

2005 - Gotthard - Lipservice

Con todo lo que se ha hablado de este disco desde que apareció, primero para aclamarlo como la sensación actual del hard rock, y en seguida para citarlo como si de un veterano clásico del género se tratara, no hay duda de que será uno de los elegidos que pasarán a la historia como lo más destacado de la década.

Tanto para buena parte de la crítica como para la mayoría del público, “Lipservice” hizo pasar a Gotthard, de ser una banda de segunda fila en lo popular –fuera de su Suiza natal, que allí cuentan sus discos por números 1-, al estatus de estrellas del hard rock. Y esto, con todo lo que conlleva, incluído el rescate de sus discos anteriores, casi olvidados y que ya en su momento habían pasado desapercibidos, para reconsiderarlos como piezas maestras. ¿La razón del alboroto?

Un fenomenal conjunto de temas capaces de poner de acuerdo a los que gustan del hard rock de corte clásico (aunque en este caso se ampliaría este concepto para meter también al ochentero) y a los seguidores del rock duro con gancho más actual. Por ejemplo ¿teclados de sonido setentero? Pues también guitarras de sonido limpio y potente. ¿Un tema “rockandrollero” de ritmo marcado a la vieja usanza? Pues otros cuantos de melodías tan accesibles como contemporáneas.



Para más éxito, “Lipservice” supo compensar los temas más “serios” con los hits descaradamente radiables y comerciales –en el buen sentido- (no es necesario nada más que ver el clip de abajo para entender este segundo “tipo”), y exprimir lo mejor de los dos terrenos.
Y es que condiciones propias, y buenos maestros no les han faltado.

Deep Purple, Whitesnake, Van Halen... a todos los podemos encontrar en algún momento como influencia, pero se les ha reconocido –y con razón- haber sabido crearse un sonido “suyo”, encabezado –como tantas veces ha pasado en el género- por una voz reconocible y descatada, la de Steve Lee.



Así las cosas, no es de extrañar que “Lipservice” acabara por hacerles llegar la suerte de una vez por todas en forma de un éxito internacional que ya se estaban mereciendo, y más ampliamente, que con ellos el hard rock (por lo menos en Europa) encontrara una nueva banda que pudiera servirle de puntero para las nuevas generaciones.

domingo, 25 de enero de 2009

2006 - Roadstar - Grand Hotel

Algo se debió remover en la Gran Bretaña musical mediada esta década cuando en poco tiempo aparecieron de la nada una serie de grupos que prometían estrellato practicando, y revisando, un ya casi olvidado hard rock de inspiración setentera. The Darkness, The Answer, y estos Roadstar son los más claros ejemplos, aunque es más que visible a estas alturas que precisamente estos últimos son los que menos suerte han tenido en lo popular.

Su momento, eso sí, lo tuvieron, y con este LP debut consiguieron un brillante conjunto de temas que, bebiendo –entre otros de menor personalidad- de los Led Zeppelin más accesibles, de Aerosmith o de AC/DC, actualizaba el rock duro más clásico con un buen sonido y temas, en general, más amigables en la melodía (que no en sonido general, por momentos cercano al heavy), entre los que se contaban auténticos himnos como este “Roadstar” de aquí abajo que dio nombre al grupo desde 2005 (se habían formado en 2003 como Hurricane Party y habían llegado a publicar un EP -“Get This”- en 2004 bajo ese nombre, pero tras las tragedias protagonizadas por huracanes entonces no pareció una manera afortunada de presentarse) y hasta el más reciente 2007, cuando tras especularse con la desaparición de la banda –parece que la promoción y distribución que la disquera hizo ese año de su segundo LP los dejó algo más que desencantados- se acabó por reformar el grupo como Heaven’s Basement.



En cualquier caso, esa marca “Roadstar” ya dio para mucho dejándonos este tan llamativo “Grand Hotel”, que a pesar de ser su primer largo ya fue producido por Kevin Shirley (alguien que trabajara con Led Zeppelin y Aerosmith, entre otros, cosa que no deja de ser una señal de por dónde iban a ir los tiros) y les hizo salir de gira, con éxito, mano a mano con otros debutantes y compañeros de género, The Answer. Que pase a la historia como merece, entonces.

martes, 20 de enero de 2009

2009 - Place Vendome - Streets Of Fire

Como anillo al dedo le sienta Place Vendome a Michael Kiske. Todavía más en este segundo disco, que casi se puede imaginar como un producto (muy bien) hecho para su lucimiento por la gente de la Frontiers Records, que ha encontrado en el alemán la estrella alrededor de la que construir un proyecto de éxito.
No merece menos con un talento como el que demuestra en el disco, quizá algo más homogéneo que el debut –que todavía tenía algún corte de aire más metalero repartido entre la mayoría melódica- y con un punto casi ochentero en algunas melodías y arreglos de teclados, pero en definitiva en la misma línea elegante que aquel primer álbum del 2005.
En resumen, AOR llamativo –mucha culpa la tiene el trabajo vocal- y con mucha clase.
Perfecto sería si en estos Place Vendome Kiske encontrara continuidad y estabilidad a largo plazo. Nos haría olvidar sus devaneos y salidas de tono –si este sonido es el que le gusta, fenomenal si lo hace tan bien-, y nos regalaría todo un grupo referencia en el rock melódico. Y de los que se recuerdan mucho tiempo.

domingo, 18 de enero de 2009

1985 - AC/DC - Fly On The Wall

Ahora que “Black Ice” ha conseguido la aceptación masiva para el trabajo de AC/DC puede ser un buen momento para replantearse la consideración popular de algunos eventos pasados. Porque no siempre la banda australiana ha recibido las mejores críticas, e incluso, como es bien sabido por el público rockero, fueron denostados durante gran parte de los 80s.
“Fly On The Wall” es un ejemplo perfecto de esa época, pero –aún dando por hecho que no reúne la cantidad de himnos que había contenido, por ejemplo, “Back In Black”- puede que merezca una revisión o, si lo preferimos así, una “comparación”.



Sí, ya que “Black Ice” está en boca –y en la cabeza- de todos, una escucha a “Fly On The Wall” puede hacer que alguno se dé cuenta de que aquel disco de 1985 (históricamente considerado el peor, o uno de los peores de su carrera) resulta, como poco, casi (o sin el casi) tan sólido y afortunado como el actual. Por no hablar de la entidad de algunos temas (que se verían muy mejorados con un sonido similar al de ahora, ya que éste es, aquí sí, seguramente su disco más flojo en producción), de la fuerza que desprende en esa línea más aguerrida de “Flick Of The Switch”, o de que, como aquel, parece ganar con el tiempo.

Esto no debe considerarse un desprecio a “Black Ice”. El mundillo musical ha llegado a reconocer todas esas virtudes en los últimos discos, y bien que se lo han ganado. Pero parece que se pueden aceptar ahora esas cualidades y seguir olvidando afrentas pasadas, sin reconocer que nada ha cambiado tan sensiblemente como para que existan esos saltos de opinión pública.
¿Es eso señal de que este fenómeno es “una moda”, o sencillamente de que en tantos años de carrera se han ido ganando tantos seguidores que la cosa ha acabado por impregnar a los medios?

Sea como sea, otra enhorabuena para los australianos, y una pregunta en el aire. Con las condiciones actuales, si “Fly On The Wall” fuera el nuevo disco de AC/DC, ¿no estaría ahora igualmente el mundo alabando sus virtudes a ritmo de "Sink The Pink", "Back In Business", "Stand Up" o “Shake Your Foundations”?